Educación e inclusión

Educación sexual LGTBIQ+: conceptos básicos

Brava Violeta

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Ilustración sobre educación sexual LGTBIQ+ en España: orientación, identidad, pronombres e intersex.

Educación sexual LGTBIQ+: conceptos básicos

La educación sexual no es solo “cómo ponerse un preservativo”. También es bueno nombrar bien las cosas, entender que no todas las vidas siguen el mismo guión y aprender a relacionarnos con respeto. Si alguna vez te has liado con siglas, pronombres o conceptos, no eres el único. Aquí va una guía clara y sin palabrejas vacías para entender lo básico y, sobre todo, tratar mejor a la gente (incluida a ti).

Contexto en España, para pisar suelo real: aunque hemos avanzado, una parte importante de personas LGTBIQ+ evita muestras de afecto en público por miedo a agresiones; en 2023, el 39% en España dijo que “evita a menudo o siempre ir de la mano con su pareja”, y el 27% evita ciertos lugares por seguridad. Saber esto ayuda a entender por qué la educación sexual también va de espacios seguros y respeto cotidiano.

Antes de nada: tres ideas que ordenan la cabeza

  1. Orientación ≠ identidad de género.
  • Orientación: hacia quién te atraes (hetero, homo, bi, pan, asexual…).
  • Identidad de género: cómo te sientes (hombre, mujer, no binaria, otro).
  • Expresión de género: cómo te muestras (ropa, pelo, gestos). 
  1. El sexo asignado al nacer no lo es todo: hay personas intersex, cuyas características sexuales no encajan en el típico “masculino/femenino” biomédico.

Dato que abre ojos: organismos de la ONU estiman que hasta un 1,7% de la población nace con rasgos intersex. No es “rareza exótica”: es variación humana.

  1. Consentimiento y respeto son la base. Da igual quién seas o con quién te acuestes: pedir, escuchar y cuidar es el idioma común. 

Las siglas LGTBIQ+ ¿qué significan?

  • L: Lesbianas (mujeres atraídas por mujeres).
  • G: Gais (hombres atraídos por hombres).
  • T: Trans (personas cuya identidad de género no coincide con el sexo asignado al nacer).
  • B: Bisexuales (atracción hacia más de un género).
  • I: Intersex (variaciones del desarrollo sexual/biológico).
  • A veces verás Q (queer, cuestionamiento), A (asexual, arromántico) y “+” para otros paraguas (pansexual, no binaria, demisexual…).

No hace falta saberlas todas: escucha cómo se presenta cada persona y usa sus palabras.

Palabras que ayudan y cómo usarlas

  • Pronombres: él/ella/elle u otros. Pregunta con educación: “¿Qué pronombres usas?”. Y luego respétalos.
  • Nombre sentido: el nombre con el que una persona se identifica. Úsalo y no saques el antiguo (deadname).
  • Trans / persona trans: mejor que “transexual” (término clínico antiguo) o “travesti” si no es lo que la persona usa.
  • Hombre/mujer no binaria: hay gente que no encaja en el binario. No es “moda”, es identidad.
  • Pareja: palabra comodín para no asumir género (“¿tienes pareja?” en vez de “novio/novia” si no lo sabes).

Identidad y tránsito: lo esencial para no meter la pata

Cada proceso (social, médico, legal) es individual y válido. No preguntes por genitales si no hay confianza y motivo. En lo profesional, usa nombre y pronombres correctos y, si te equivocas, corrige sin drama.

Apunte útil de salud global: la OMS movió la incongruencia de género fuera de “Trastornos mentales” y la ubicó en salud sexual en la ICD-11. Traducción: no estás enfermx por ser trans; toca atención respetuosa y sin estigma.

Intersex: realidad, no excepción exótica

Las personas intersex existen y no “nacen mal”. Son variaciones humanas. Lo importante es respetar su intimidad y evitar cirugías innecesarias cuando son menores si no hay motivo médico. En lo cotidiano: escucha cómo se identifican y trata de la misma manera que a cualquiera.

Dato para dimensionar: hasta 1,7% de la población puede nacer con rasgos intersex; en 2024, la ONU aprobó su primera resolución para proteger sus derechos frente a prácticas dañinas.

Sexo más seguro: aterrizado a diversas prácticas

  • Barreras: preservativo externo o interno según anatomía y práctica; barrera dental para sexo oral vulva/oro-anal.
  • Lubricante: agua o silicona (según práctica y juguete). Menos roces = menos microheridas = menos riesgo.
  • Pruebas de ITS según prácticas (genital, anal, oral), no solo por “identidad”. Muchas ITS son asintomáticas.
  • Vacunas: VPH y hepatitis según edad y pautas.
  • Juguetes: funda/preservativo si se comparten, y limpiar entre usos.

La regla de oro: lo que hagas, házlo con cuidado, barreras y conversación honesta.

Mitos que estorban y la realidad

  • “Esto es moda de ahora.” No. Lo que hay ahora es palabras y más visibilidad. Las realidades LGTBIQ+ han existido siempre.
  • “Bi = 50/50.” No funciona así. La atracción es un espectro y cambia según personas y momentos.
  • “Ser trans es un capricho.” No rotundo. Es una identidad. No la decide el entorno; la expresa la propia persona.
  • “Asexual = no quiere a nadie.” Afecto y deseo sexual son distintos. Hay asexuales con pareja, vínculos y vida plena.
  • “Si usa X ropa, es Y.” La expresión no define la identidad. No presupongas.

Y una realidad incómoda que conviene saber para educar mejor: en Europa han aumentado los ataques físicos o sexuales reportados por personas LGTBIQ en los últimos años; trans e intersex son quienes declaran más violencia. Educar también es cuidar y actuar como aliadxs.

Cómo ser aliado/a sin hacer un máster

Pregunta con respeto (“¿Cómo prefieres que te nombre?”), evita chistes sobre cuerpos, no saques a nadie del armario, corrige con calma (“Usa ‘ella’, por favor”) y revisa el lenguaje para incluir (“el alumnado / las personas”).

En familia, con peques y adolescentes

  • Cuentos y referentes que sean diversos (no solo existen príncipes y princesas).
  • Juega con estereotipos: cualquier juguete, cualquier color, cualquier deporte.
  • Si un chaval te comparte algo (“creo que soy bi”, “no me siento chico/chica”): agradece la confianza, escucha y no corras a etiquetar. Acompaña y, si lo pide, busca profesionales respetuosos.
  • Colegio/insti: nombres y pronombres correctos, vestuarios/baños seguros, tolerancia cero al acoso.

En sanitarios y trámites (mini guía de supervivencia)

  • Lleva anotado tu nombre y pronombres si temes que no aparezcan bien.
  • Si en consulta usan el antiguo, corrige: “Me llamo X y uso ‘elle’.”
  • Pide información clara sobre pruebas de ITS, hormonas o anticoncepción según tus prácticas y cuerpo.
  • Si una atención te falta al respeto, puedes cambiar de profesional y poner queja. Tienes derecho a una atención digna.

Salud mental y comunidad

Vivir “explicándote” cansa. Cuidarte también es buscar red (amistades, asociaciones) y pedir apoyo profesional si lo necesitas. No estás solo/a/e: rodéate de gente que sume.

FAQs rápidas

  • ¿Y si me equivoco con un pronombre? Corrige y sigue: “Perdón, ella.” (insistir en la disculpa incomoda más).
  • ¿Tengo que aprender todas las etiquetas? No; aprende lo básico y escucha cómo se define cada persona.
  • ¿Se puede cambiar de etiqueta con el tiempo? Sí, las palabras sirven para expresar quién eres hoy.
  • ¿Cómo pregunto por su pareja sin meter la pata? “¿Tienes pareja?” y luego usas el término que la persona use.
  • ¿Ser asexual significa no tener sexo nunca? No necesariamente: hay asexuales que tienen sexo; la clave es el consentimiento y tu bienestar. 

En resumen

La educación sexual LGTBIQ+ va de poner respeto y claridad donde antes había suposiciones. Entender orientación, identidad y expresión, usar nombres y pronombres correctos y aplicar las mismas reglas de consentimiento y cuidado mejora la vida de todos.

No necesitas un diccionario pegado a la mano: necesitas escuchar, preguntar con cariño y tratar a la gente cómo quiere ser tratada.

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About Brava Violeta

Hola soy Brava Violeta. Escribo de sexo como se lo contaría a mis amigas: claro, sin vergüenza y al grano. Aquí no vas a encontrar sermones ni palabras raras: te doy lo útil, salud sexual sin sustos, consentimiento fácil de decir, placer con técnica real (ritmos, lubricantes, posturas) y diversidad explicada sin lío. Mi objetivo es que tengas herramientas para pedir lo que te gusta, poner límites sin culpa y disfrutar a tu ritmo. Creo en un sexo más libre y amable para todos los cuerpos y orientaciones, con cabeza, humor y cuidado. Si algo incomoda, pausa. Si algo enciende, seguimos. Menos miedo, más ganas.

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